Una alimentación correcta es básica para el crecimiento de tus hijos.
En esta etapa de la vida se establecen los hábitos de alimentación, es decir, se incorporan a la dieta familiar. Para ello, además de una alimentación equilibrada y saludable, es importante que la comida sea una oportunidad para reunirse en familia.
- Lácteos: Se deben consumir 2 tazas o vasos de leche o yogur al día.
- Carnes: Se recomienda que consuma de 1 a 1½ porciones de carne de res, pescado, pollo o cerdo al día.
- Leguminosas: Se recomienda el consumo de 1 a 1½ porciones de alimentos como frijoles, lentejas, garbanzos, habas y alubias, entre otros.
- Grasas: Se recomienda hasta 1½ cucharaditas al día para preparar los alimentos; es preferible el consumo de grasas de origen vegetal, como aceite de oliva, de linaza o girasol. De aguacate se recomienda una rebanada.
- Frutas: Se recomienda 1½ porciones al día de frutas de temporada, preferentemente altas en fibra, como papaya, melón, manzana, pera, ciruelas, naranja o mandarina, entre otras.
- Verduras: De 2 a 2½ porciones al día. Ejemplos: pepino, zanahoria, calabaza y vegetales de hoja verde como brócoli, espinacas y lechuga.
- Cereales y tubérculos: A esta edad se recomiendan de 3 a 4 porciones al día de cereales como maíz, tortillas, arroz y pasta, entre otros, y tubérculos como papa y camote.
- Agua: Las necesidades de agua en este periodo de vida son de 1,3 litros al día, o lo que es lo mismo, 1 mL por cada caloría ingerida. Esta recomendación aumenta en presencia de calor, ejercicio intenso al aire libre, pérdida de líquidos por fiebre, diarreas o vómitos, temperaturas elevadas y clima seco. Se aconseja que la ingesta de líquidos se realice principalmente en forma de agua.